Difícil, pero no imposible. Así se puede resumir la jornada que vivió ayer Guaraní, que tuvo que trabajar más de la cuenta para imponerse por 1-0 a Sportivo Trinidense, en un partido condicionado por la intensa lluvia que se hizo presente, especialmente durante toda la primera etapa.
El encuentro comenzó a complicarse muy temprano para el Triki. A los 17 minutos, Luis Abreu fue expulsado tras una imprudente acción en la que intentó conectar una tijera en busca del gol, pero terminó impactando con la cabeza de Luis Martínez, en un juego aéreo que, afortunadamente, no tuvo consecuencias mayores.
En primera instancia, el árbitro Juan Gabriel Benítez mostró la tarjeta amarilla al delantero, pero tras la intervención del VAR revisó la acción y modificó su decisión, mostrando la tarjeta roja y dejando al conjunto de Trinidad con un hombre menos durante gran parte del compromiso.
Con la superioridad numérica, Guaraní tomó el control y buscó abrir el marcador, pero se encontró una y otra vez con una figura enorme bajo los tres palos: Víctor Samudio. El arquero del Triki se convirtió en el principal obstáculo para el equipo aurinegro, respondiendo con seguridad ante cada intento.
En el complemento, Guaraní salió decidido a romper la resistencia rival y tuvo además el ingreso de su goleador, Fernando Fernández. “Fer-Fer”, una vez más, hizo honor a su condición de artillero y terminó marcando la diferencia.
Después de insistir durante varios minutos y de seguir chocando contra las magníficas intervenciones de Samudio, llegó finalmente el desahogo. Tras una asistencia de Jesús Llano, Fernández encontró el espacio necesario y sacó un potente derechazo para establecer el 1-0, cuando el partido ingresaba en su tramo decisivo.
Los minutos finales fueron de puro ataque del conjunto local; sin embargo, no fue suficiente ni para llegar a la paridad.


