El único tanto llegó cuando el partido se encaminaba hacia su final. Cristhian Ocampos fue el encargado de ejecutar con precisión el tiro penal que le dio los tres puntos al conjunto de la V azulada. La pena máxima fue sancionada por el árbitro Carlos Paul Benítez, luego de la intervención del VAR, que advirtió una mano de Luis Cáceres sobre la línea de sentencia del arco rayadito, tras un remate de un futbolista de Ameliano.
El conjunto dirigido por Pablo Fornasari continúa sin encontrar el camino que lo conduzca hacia un resultado auspicioso y, esta vez, se marchó con las manos vacías pese a haber hecho méritos suficientes para llevarse, al menos, una mejor recompensa por todo lo expuesto durante los 90 minutos.
La intensidad fue una constante y las situaciones de peligro se sucedieron frente a ambas porterías, obligando a los arqueros Ángel Sánchez, del local, y Wilson Quiñónez, de la visita, a multiplicarse para sostener a sus respectivos equipos.
Por momentos, Ameliano arrasó con todo en su afán de encontrar el tanto de apertura, pero la falta de tranquilidad y precisión de sus atacantes conspiró contra sus intenciones. San Lorenzo tampoco se quedó atrás y, cada vez que encontró espacios, llevó peligro hasta el área rival, teniendo también en sus delanteros la posibilidad de desnivelar el marcador.
Cuando todo parecía encaminarse hacia un empate, la balanza terminó inclinándose a favor del cuadro de Roberto Nanni gracias a la intervención del VAR. La mano de Cáceres había pasado inadvertida en primera instancia, pero la revisión de la jugada permitió determinar la infracción y otorgar el penal que Ocampos transformó en gol.
Así, Ameliano terminó celebrando un triunfo trabajado, sufrido y de enorme valor, que le permite dar un buen salto hacia la zona de privilegio de la clasificación y acortar distancias con los equipos que pelean arriba.


