Hace 39 años, un día como hoy, en el Knight Center de Miami, Juan Carlos Giménez hizo enmudecer al aforo del gran coliseo de la Florida y a miles de seguidores que, a través de la televisión, seguían expectantes el combate en distintos rincones del mundo. Frente a él estaba nada menos que el célebre Roberto “Mano de Piedra” Durán.
En uno de los pasajes memorables de aquella pelea, el “Toro” paraguayo conectó un certero golpe que mandó a la lona al legendario pugilista panameño, provocando la sorpresa generalizada. Durán, fiel a su estirpe de campeón, logró reponerse y finalmente se quedó con la victoria por puntos.
Sin embargo, aquella batalla significó mucho más que un resultado para Giménez. El propio “Toro”, años después y desde su lecho de enfermo, recordó que aquella pelea “me abrió las puertas de Europa” y le permitió acceder a nuevas oportunidades para combatir por títulos mundiales.
A lo largo de su trayectoria, el deportista siempre se caracterizó por una salud de hierro y un físico curtido a fuerza de entrenamiento y golpes. Pero también tuvo que sobreponerse a situaciones que estuvieron al límite de la vida.
Hace una década, por ejemplo, sobrevivió a un terrible accidente cuando un adolescente irresponsable, al volante de un vehículo, lo atropelló al salir del gimnasio de otro grande de los deportes del combate y las artes marciales, “La Tempestad” Lefebvre.

Las consecuencias fueron gravísimas. Incluso estuvo a punto de perder un brazo, lo que hubiera significado un golpe devastador para un hombre cuya principal herramienta de trabajo había sido precisamente su cuerpo. Pero un médico que lo reconoció en el quirófano convenció a sus colegas de hacer todo lo posible para evitar la amputación.
Y lo consiguieron. Giménez salió adelante después de una verdadera reconstrucción de ese miembro vital para su carrera, demostrando una vez más esa fortaleza que lo acompañó durante toda su vida deportiva.
Ahora nuevamente, el “Toro” libra otra batalla. Días atrás, molestias provocadas por una afección prostática, sumadas a un problema en la vesícula, motivaron su internación.
Actualmente permanece bajo evaluación médica, mientras los facultativos analizan el procedimiento más adecuado para afrontar ambas dolencias y permitirle superar este nuevo desafío.
A 39 años de aquella noche inolvidable en Miami, cuando por unos segundos hizo tambalear al mismísimo “Mano de Piedra”, Juan Carlos Giménez vuelve a subir al ring de la vida. Y como tantas veces durante su carrera, pelea por ganar.


