El Aurinegro derrotó 2-1 a Recoleta en La Arboleda, en un encuentro que tuvo distintos momentos y terminó premiando la insistencia del equipo dirigido por Francisco “Chiqui” Arce. El triunfo le permite al Cacique mirar hacia adelante con mayor confianza y, sobre todo, llegar fortalecido a un desafío de enorme peso: Cerro Porteño.
Desde el comienzo, Guaraní dejó la sensación de tener las ideas más claras, no necesitó desesperarse para lastimar, porque manejó mejor los tiempos y encontró espacios para acercarse al arco rival. La recompensa llegó en la primera mitad, cuando Juan Manuel García asumió la responsabilidad desde el punto penal y convirtió con autoridad para abrir una ventaja que reflejaba el dominio aurinegro.
Recoleta, obligado a cambiar el libreto, reaccionó después del descanso. El conjunto de Jorge González mostró otra actitud, adelantó sus líneas y buscó llevar el partido a un terreno más incómodo para su adversario.
Por momentos consiguió inquietar, pero le faltó precisión en el último toque para transformar sus aproximaciones en una igualdad. Cuando el Canario parecía encontrar aire, Guaraní volvió a golpear.
A poco del final, una pelota detenida terminó convirtiéndose en la llave de la victoria. Centro de Diego Fernández y aparición decisiva de Thiago Servín para poner el 2-1 y desatar el festejo del Cacique.
Los minutos finales tuvieron tensión, pero Guaraní protegió su ventaja y se quedó con tres puntos valiosos. Ahora, el desafío cambia de dimensión, espera Cerro Porteño.
Recoleta, por su parte, deberá recuperarse rápidamente, porque Sportivo Trinidense aparece como su próximo examen.


