En el estadio ueno Luis Salinas Tanasio de Itauguá, Sportivo Ameliano hizo gala ayer de un pragmatismo letal para golpear en los momentos justos y saber sufrir cuando el trámite se lo exigió. Con un inspiradisimo Cristhian Ocampos en ataque y una actuación magistral de Ángel Sánchez bajo los tres palos, la V Azulada tumbó 1-2 a Sportivo Luqueño en un duelo electrizante de principio a fin.
El Auriazul arrancó con mayor intensidad en el circuito ofensivo. Antes de los dos minutos, Marcelo Ojeda avisó con un zurdazo que exigió la intervención de Sánchez. Iván Maggi y Giovanni Bogado dispusieron de llegadas claras para romper la paridad, pero la falta de tiza en los metros finales le costó caro al Chanchón. Ameliano aguantó el chaparrón inicial, emparejó las acciones con disparos lejanos de Walter Rodríguez y pegó en su primera gran chance, a los 34’, tras un desajuste defensivo a la salida de un córner, Ocampos conectó de zurda para poner el 0-1.
En el complemento, la efectividad visitante volvió a lastimar de entrada. A los 51’, Édgar Páez asistió a Ocampos, quien definió con soltura en el área chica para certificar su doblete y estirar la ventaja a dos goles. A partir de allí, el monólogo fue auriazul. Luqueño acorraló a su rival mediante envíos aéreos y remates de media distancia, pero chocado sistemáticamente contra la figura del partido. Ángel Sánchez firmó una tarde consagratoria despejando intentos a quemarropa de Maggi, Muro, Cantero y Morales.
El descuento auriazul llegó a los 79’ mediante un penal ejecutado por Giovanni Bogado. Pese al asedio final y las arremetidas desordenadas del Chanchón, el bloque defensivo de Ameliano y las manos salvadoras de Sánchez terminaron sellando tres puntos de oro fuera de casa.


