Desde el pitazo inicial, Luqueño intentó asumir el protagonismo con tenencia de pelota y proyección por bandas. Sin embargo, careció de cambio de ritmo en el último tercio y sufrió la falta de tiza en la definición de sus atacantes.
Ameliano, bien replegado con un bloque medio-bajo, aguantó las primeras arremetidas y lastimó en su primera aproximación a fondo. A los 34 minutos, tras una segunda jugada derivada de un tiro de esquina, Cristhian Ocampos aprovechó un desajuste en la marca auriazul para definir de zurda y abrir el marcador.
En el complemento, la lectura táctica del conjunto de la V Azulada volvió a dar frutos inmediatos. A los 51’, en una rápida transición ofensiva conducida por Édgar Páez, Ocampos volvió a aparecer en posición de ‘9’ para firmar su doblete con un remate certero en el área chica.
Resistencia y figura bajo los tres palos
Con el 2-0 abajo, Luqueño volcó sus líneas al ataque y apeló al juego directo para arrinconar a su rival. A los 79’, Giovanni Bogado convirtió desde el punto penal para descontar y ponerle dramatismo al tramo final.
Fue en ese momento de máximo asedio donde emergió la figura excluyente del encuentro: Ángel Sánchez. El arquero de Ameliano sostuvo la ventaja con intervenciones providenciales, achicando manos a mano y respondiendo con reflejos felinos ante remates a quemarropa en el área chica.
Ameliano resistió con orden y despliegue físico en los minutos de adición para asegurar una victoria estratégica que le permite sumar de a tres en la tabla y tomar oxígeno en la lucha por el promedio.


