En La Terraza del país, el partido fue de ida y vuelta desde el pitazo inicial, aunque fue Luqueño el que salió decidido a buscar el arco contrario. Esa actitud tuvo su premio apenas a los 18 minutos, cuando Tomás Muro apareció para marcar el 1-0 y poner en ventaja al conjunto auriazul.
El Gallo Norteño, obligado a reaccionar, levantó cabeza y comenzó a adelantarse en el terreno de juego. Buscó por diferentes caminos llegar a la igualdad, pero la defensa local resistió los embates y el equipo visitante se fue al descanso con la ventaja mínima.
En el segundo tiempo, 2 de Mayo movió sus piezas y se lanzó decididamente al ataque. El empuje tuvo su recompensa cuando Fernando Cáceres, tras un preciso envío desde el córner ejecutado por Matías Moya, apareció para conectar un cabezazo inatajable y establecer el 1-1.
El partido ganó todavía más intensidad y las emociones quedaron reservadas para el tramo final. Cuando restaban apenas diez minutos para el cierre, y con la pelota merodeando permanentemente las áreas, Matías Moya se convirtió en protagonista al marcar el segundo tanto del equipo local, desatando la alegría de la afición pedrojuanina.
Parecía que el auriazul se marchaba con las manos vacías, pero el fútbol todavía tenía guardada una última sorpresa. Ya en tiempo adicional, un enredo dentro del área de 2 de Mayo dejó la pelota servida para Lucas Morales, quien apareció como una luz en medio del caos para sacar un potente remate y decretar el definitivo 2-2.
El empate dejó sensaciones encontradas. 2 de Mayo continúa en la cima del Clausura, pero dejó escapar dos puntos importantes en su lucha por mantenerse firme en lo más alto, a la espera del partido de Libertad. Para Sportivo Luqueño, en cambio, el agónico empate puede significar mucho más que un punto, una señal de resurrección y la confirmación de que el auriazul quiere volver a ser protagonista del campeonato.


