Sami Pajari llegó a Paraguay con la confianza que le habían dado sus victorias en Estonia y Finlandia, y se fue de Itapúa con algo mucho más importante, una candidatura al título mundial que ya no se puede ignorar. El finlandés y Marko Salminen consiguieron con el Toyota GR Yaris Rally1 su tercer triunfo consecutivo y transformaron al Rally del Paraguay en un nuevo capítulo de una racha que lo coloca directamente en la pelea por la corona de la temporada 2026.
La victoria no se construyó de un solo golpe. Pajari fue edificándola durante los tres días de competencia, en una prueba que desde el viernes comenzó a castigar a los principales candidatos. La primera etapa tuvo abandonos, pinchazos y cambios constantes en la clasificación. El finlandés no necesitó dominar los tramos, sino sobrevivir y mantenerse en el lote de arriba.
Al cierre de las ocho especiales del viernes ya estaba al frente, con 11,9 segundos sobre Hayden Paddon. Había ganado solamente una de las pruebas del día, Yerbateras 2, pero fue uno de los pilotos que mejor administró el difícil inicio de la carrera. Mientras otros perdían tiempo o quedaban fuera, Pajari avanzaba.
Ventaja, control y paciencia
El sábado tampoco fue una jornada sencilla. Pajari comenzó con una ventaja que le permitió correr con otra estrategia. A lo largo de las nueve especiales consiguió ampliar la diferencia hasta 24,1 segundos sobre Paddon, pese a sufrir incluso un daño en el alerón trasero de su Toyota y un pequeño despiste.
La clave estuvo en no entrar en la desesperación de una carrera que seguía dejando víctimas. El finlandés entendió que el Rally del Paraguay, curiosamente, se había transformado en una suerte de edición del histórico Transchaco Rally donde la única misión era sobrevivir con el auto entero. Con la competencia entrando en su tramo final, Paddon aparecía como su principal amenaza, mientras Adrien Fourmaux y Elfyn Evans “volaban” y amenazaban desde atrás.
El domingo, Pajari ya no tenía que buscar la victoria. Tenía que asegurarla. Y lo hizo. Completó los últimos tramos sin cometer errores, mantuvo la diferencia y cruzó la meta como ganador, con 25,8 segundos de ventaja sobre Paddon y Fourmaux en el tercer lugar.
El título, cada vez más cerca
La consecuencia más importante de su triunfo se refleja en la clasificación. Antes de llegar a Paraguay, Pajari estaba a 30 puntos de Elfyn Evans. Después de ganar en Itapúa, la diferencia se redujo a 20 unidades, con tres fechas todavía por disputar: Chile, Italia y Arabia Saudita.
Pajari suma ahora 196 puntos, mientras Evans continúa al frente con 216. La tendencia, sin embargo, favorece claramente al finlandés. Desde su primera victoria en Estonia, no ha dejado de ganar: repitió en Finlandia y volvió a hacerlo en nuestro país.
De esta manera, el campeonato que parecía tener a Evans con una ventaja considerable ahora presenta una pelea mucho más cerrada. Pajari llega al tramo decisivo de la temporada con tres victorias consecutivas y ese envión que puede ser determinante en la cuenta final.


