Rally del Paraguay: Cada tramo fue una fiesta motor

El Rally del Paraguay se vivió en cada carpa, en cada familia y en cada grupo de amigos que llegó con días de anticipación para disfrutar de una competencia que ya forma parte de la agenda de miles de paraguayos.

| Por Rodrigo Raúl López Riquelme
Agregar La Tribuna en
El infaltable asado, presente en todos los campamentos.

Desde las primeras horas, los tramos de la carrera se fueron llenando de aficionados. Muchos instalaron sus campamentos cerca de los sectores habilitados, prepararon el infaltable asado, compartieron música y aguardaron durante horas por ese instante en el que el rugido de un Rally1 rompía el silencio y obligaba a todos a levantar la mirada.

Los colores de las diferentes carpas también fueron parte de la película.
Los colores de las diferentes carpas también fueron parte de la película.

Las banderas paraguayas fueron protagonistas en los caminos, acompañadas por camisetas, carteles y todo tipo de elementos que le dieron un color especial a la jornada. Familias enteras, grupos de amigos y aficionados llegados desde distintos puntos del país convirtieron cada especial en una verdadera fiesta.

Hecho a destacar, siempre respetando las señalizaciones de la carrera, ocupando los sectores habilitados, detrás de la franja verde.
Hecho a destacar, siempre respetando las señalizaciones de la carrera, ocupando los sectores habilitados, detrás de la franja verde.

La imagen que quedó fue la de una afición entregada al rally. Una multitud que sabe que los autos pasan en segundos, pero que el recuerdo queda para siempre. Esa, justamente, es la cultura motor del público paraguayo que tanto ponderan desde el extranjero.

El campeón con su gente. Diego Domínguez se tomó el tiempo en cada tramo para tomarse selfies con los aficionados.
El campeón con su gente. Diego Domínguez se tomó el tiempo en cada tramo para tomarse selfies con los aficionados.

También te puede interesar

Últimas noticias