Sami Pajari sigue al frente del WRC ueno Rally del Paraguay después de una segunda etapa que volvió a exigir al máximo a los protagonistas. El finlandés consiguió administrar el ritmo durante las nueve pruebas especiales del día y terminó con 24,1 segundos de ventaja sobre Hayden Paddon, ampliando el margen que tenía al cierre del viernes, cuando la diferencia era de 11,9.
La amenaza de lluvia estuvo presente durante toda la jornada, pero los caminos se mantuvieron mucho más secos de lo esperado. Varios equipos habían preparado sus autos para un escenario de abundante agua, aunque el temporal no llegó a golpear con la intensidad pronosticada. Algunos sectores de Trinidad sí aparecieron húmedos y embarrados, pero sin provocar el vuelco que muchos esperaban.
Pajari, cada vez más firme
El líder tuvo incluso un momento de tensión cuando se salió ligeramente del camino en Hohenau y dañó parte del alerón trasero de su Toyota. El inconveniente no le impidió continuar y el equipo reparó el auto durante la asistencia.
Detrás, Adrien Fourmaux fue uno de los grandes protagonistas del día. El francés ganó seis de las ocho especiales disputadas antes de la super especial y redujo considerablemente la diferencia con Elfyn Evans. El galés terminó tercero, apenas 3,3 segundos por delante del Hyundai.
Oliver Solberg también ganó terreno y desplazó a Josh McErlean al sexto puesto. La clasificación, por lo tanto, quedó encabezada por Pajari, Paddon, Evans, Fourmaux, Solberg y McErlean.
Domínguez mantiene la bandera paraguaya
La gran noticia local volvió a ser Diego Domínguez Bejarano. El paraguayo terminó la segunda etapa en el séptimo lugar de la clasificación general y continúa liderando WRC2, aunque ya tiene mucho menos margen para administrar en la categoría.
Domínguez comenzó el sábado sexto absoluto, pero perdió una posición ante Oliver Solberg. Aun así, logró mantenerse por delante de Gus Greensmith, su principal perseguidor en WRC2, y sigue siendo uno de los grandes protagonistas de la carrera.
El piloto paraguayo incluso afrontó una situación insólita durante la jornada: perdió sus lentes después de dejarlos sobre el techo del auto al abandonar una de las pruebas. Pese al inconveniente, consiguió completar el día y sostener una posición histórica.
Una noche para la historia
El segundo día terminó con la Super Especial 17 de la Costanera de Encarnación, un tramo urbano de 3,10 kilómetros disputado en horario nocturno. Fue una de las grandes novedades de esta edición y llevó el espectáculo mundialista al corazón de la ciudad.
Pero antes de que los autos de competición tomaran la pista, la Costanera vivió un viaje al pasado. Autos históricos y clásicos del rally realizaron una exhibición ante el público, con figuras de distintas generaciones al volante.
Entre los protagonistas estuvieron Petter Solberg, Juha Kankkunen, Héctor Risso y Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA. El dirigente incluso se puso al volante de un Audi Quattro, uno de los modelos que marcaron una época en el Mundial. La presencia de las leyendas convirtió la previa en una celebración de la historia del rally antes del cierre nocturno de la segunda etapa.


