Olimpia sumó anoche su tercera victoria consecutiva en el torneo Clausura, al imponerse por 2-1 a Deportivo Recoleta en el estadio ueno Luis Salinas de Itauguá, resultado que le permitió dar un importante salto en la tabla de posiciones y ratificar su recuperación en el campeonato.
El partido tuvo un ritmo intenso, dinámico y por momentos vertiginoso, con dos equipos que no se guardaron nada y buscaron permanentemente el arco rival. La velocidad de las acciones hizo vibrar a los hinchas de ambos bandos, aunque la nota negativa de la jornada se produjo en el segundo tiempo, cuando una desafortunada acción terminó con Ronal Domínguez tendido sobre el terreno de juego, prácticamente inconsciente, luego de recibir un fuerte impacto de la rodilla de su propio arquero.
Olimpia prácticamente salió ganando desde el vestuario. Cuando apenas transcurrían los primeros minutos, Alan Rodríguez recibió la pelota y sacó un verdadero golazo para poner al Decano en ventaja. Un golpe tempranero que cayó como un baldazo de agua fría sobre el conjunto recoletano, que rápidamente salió en busca de la igualdad.
Recoleta adelantó sus líneas, intentó hacerse dueño de la pelota y generó algunas aproximaciones, pero cuando promediaba la primera media hora de juego, Olimpia volvió a golpear. Esta vez apareció Franco Alfonso, quien recibió un pase de notable precisión de Fernando Cardozo y, con gran definición, venció al arquero Marsengo para establecer el 2-0.
El complemento fue un verdadero ida y vuelta, con los dos equipos lanzados en busca de sus objetivos. Las llegadas frente a las áreas se sucedieron y cada pelota dividida se disputó con intensidad, en un partido que por momentos tuvo más fuerza de la necesaria.
Los arqueros fueron protagonistas, hasta que llegó el momento más preocupante de la noche. En una acción ofensiva de Olimpia, la pelota fue enviada al área por vía aérea y Marsengo salió decidido a quedarse con ella. Sin embargo, en su movimiento terminó impactando con su rodilla en el rostro de su propio compañero Ronal Domínguez, quien cayó pesadamente al césped.
El jugador quedó tendido y debió ser asistido durante varios minutos antes de ser trasladado a un centro asistencial para su atención. Como Recoleta ya había agotado sus modificaciones, el reglamento permitió el ingreso de Blas Medina para ocupar su lugar.
El partido continuó, aunque la preocupación por el estado de Domínguez quedó instalada en el ambiente. Ya en los minutos finales, el Funebrero consiguió descontar por intermedio de Richard Ortiz, quien conectó un certero cabezazo para poner el 2-1 y darle emoción al tramo final.
Recoleta fue con todo en busca del empate, pero Olimpia resistió los últimos embates y terminó abrazándose a una victoria que vale mucho más que tres puntos. El Decano acelera, encadena su tercer triunfo consecutivo y empieza a mirar con otros ojos la parte alta de la tabla.
La contracara fue la lesión de Ronal Domínguez, una imagen que terminó ensombreciendo una noche en la que Olimpia volvió a sonreír.


