El 2 de Mayo de Pedro Juan Caballero dio un golpe de autoridad jugando de visitante y derrotó por la mínima a Sportivo Trinidense, una victoria que vale oro y que le permite recuperar, al menos de manera momentánea, el liderazgo del campeonato, a la espera de lo que pueda hacer hoy Libertad.
El único grito de la tarde llegó de los pies de Alan Gómez. A los 9 minutos de la segunda etapa, el volante aprovechó una pelota suelta dentro del área rival y, con un potente zurdazo, venció la resistencia del arquero Dufour para poner al Gallo Norteño arriba en el marcador.
El encuentro fue intenso de principio a fin. En los primeros 15 minutos, el conjunto pedrojuanino mostró mayor iniciativa y manejó las acciones, pero posteriormente Trinidense reaccionó, adelantó sus líneas y se animó a buscar con mayor decisión el arco visitante.
Cada intento del conjunto local, sin embargo, chocó contra la seguridad de Nicolás Rossi. El arquero del 2 de Mayo volvió a transformarse en una de las figuras de su equipo, respondiendo con solvencia cada vez que el Auriazul logró acercarse con peligro.
El primer tiempo se fue sin goles, pero el trámite cambió rápidamente en el complemento. Apenas transcurridos nueve minutos, Alan Gómez encontró el espacio necesario dentro del área y sacó un zurdazo seco que terminó en el fondo de la red para desnivelar el partido.
Trinidense no bajó los brazos y, con el marcador en contra, se lanzó decididamente en busca del empate. Probó por distintas vías, intentó romper el cerrojo defensivo y puso en aprietos al conjunto norteño, pero volvió a encontrarse con una defensa firme y, cuando fue necesario, con las intervenciones de Rossi.
La gran oportunidad para la igualdad llegó a los 49 minutos, cuando el árbitro sancionó penal para el equipo local. Luis Abreu asumió la responsabilidad, pero su remate pegó en el travesaño, desperdiciando una inmejorable ocasión para devolverle la paridad al marcador.


