La difícil primera etapa del WRC ueno Rally del Paraguay mostró su lado más caótico. Ocho pruebas especiales y más de 150 kilómetros cronometrados convirtieron la jornada en una verdadera prueba de supervivencia, en la que los pinchazos, las salidas de pista, los problemas mecánicos e incluso los vuelcos espectaculares fueron modificando por completo la clasificación.
Sami Pajari fue uno de los que mejor entendió la carrera. El piloto de Toyota terminó el primer rulo sin cometer errores graves y, ya por la tarde, aprovechó el segundo paso por los tramos para tomar el control de la clasificación general. La debacle de varios de sus principales rivales terminó allanándole el camino y le permitió cerrar el viernes en lo más alto para que su escudería sueñe con levantar el trofeo de campeón de Constructores en nuestro país.
Una etapa marcada por los abandonos
La mañana comenzó con golpes inesperados. Takamoto Katsuta, el hombre más rápido del shakedown del jueves, quedó fuera de carrera tras una salida de pista en la primera superespecial, mientras otros pilotos comenzaron a sufrir con los neumáticos en unos caminos que presentaron sectores extremadamente exigentes.
Yerbateras se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la jornada. Los pinchazos afectaron a varios de los principales nombres del Rally1 y obligaron a extremar los cuidados. Sébastien Ogier, Thierry Neuville y Alejandro Cachón fueron otros de los pilotos que sufrieron problemas que terminaron condicionando o directamente acabando con sus respectivas carreras.
Por la tarde, lejos de disminuir la tensión, el segundo rulo volvió a golpear. Elfyn Evans llegó a tomar el liderazgo, pero un problema en uno de sus neumáticos le hizo perder terreno. Pajari, en cambio, mantuvo la calma y aprovechó cada error ajeno para instalarse definitivamente en la punta.
Hayden Paddon terminó como escolta, mientras Evans quedó tercero, en una clasificación que refleja la dureza de una primera etapa donde terminar fue, en varios casos, casi una victoria.
Domínguez, protagonista
En medio del caos, Diego Domínguez (h) protagonizó una actuación histórica para el automovilismo paraguayo. El piloto nacional completó la etapa en el sexto lugar de la clasificación general y, además, terminó como líder de la categoría RC2.
Domínguez supo administrar los riesgos y mantenerse lejos de los problemas que fueron dejando víctimas entre los principales candidatos. Su ritmo y regularidad le permitieron aprovechar el escenario y cerrar una jornada inolvidable frente a su público.
La clasificación
Sami Pajari terminó el día como líder general con un tiempo de 1:28:28,7, seguido por Hayden Paddon a 11,9 segundos y Elfyn Evans a 56,3. Adrien Fourmaux quedó cuarto, a 1:51,3, mientras Joshua McErlean completó los cinco primeros, a 2:23,1. Domínguez aparece sexto en la general y primero entre los competidores de WRC2.
La primera batalla ya terminó, pero el Rally del Paraguay todavía está lejos de definirse. Los caminos de Itapúa ya demostraron que cada kilómetro exige respeto y que cualquier error, por más mínimo que sea, puede cambiarlo todo.


