Semana negra para los equipos paraguayos en las copas internacionales. Olimpia se sumó anoche al tren de los eliminados al sufrir una catastrófica derrota por 4-1 ante Vasco da Gama, en el estadio Defensores del Chaco, y despedirse de la Copa Sudamericana.
El resultado final fue impensado luego del auspicioso comienzo del franjeado. A los 15 minutos, el chileno Esteban Matus recuperó una pelota en campo rival y, desde fuera del área, sacó un potente remate de zurda que se clavó en el ángulo del arco brasileño. El Defensores explotó con el grito ensordecedor de la hinchada y todo hacía pensar que el Decano encaminaba una noche de gloria.
Pero la historia cambió abruptamente, incluso antes del final del primer tiempo.
A los 29 minutos, Thiago Mendes igualó el marcador tras una atropellada dentro del área olimpista, ante una defensa local que no pudo contener el avance. Apenas siete minutos después, David volvió a golpear con otra rápida incursión y puso el 2-1 para el conjunto brasileño.
En el complemento, el entrenador Pablo “Vitamina” Sánchez movió sus piezas en ofensiva en busca de mayor profundidad y de una reacción que permitiera, al menos, alcanzar la igualdad. Sin embargo, Vasco da Gama no perdonó nada y mantuvo una actitud ofensiva, como si fuera el equipo que estuviera obligado a remontar.
A los 25 minutos de la segunda etapa, Adson apareció para marcar el tercero y prácticamente sentenciar la historia. Olimpia intentó reaccionar, pero sus errores terminaron siendo mayores que sus virtudes y cada intento quedó frustrado en el camino.
Cuando el partido ya se acercaba a su final, Claudio Spinelli puso el cuarto golpe para completar una noche de pesadilla en Sajonia.
De esta manera, Olimpia vio derrumbarse nuevamente un sueño que anhelaba. Vasco da Gama, en cambio, celebró a lo grande su clasificación a la siguiente ronda y dejó una contundente demostración de poder ofensivo, anotándose entre los equipos que prometen dar pelea por el título.


