Boca Juniors despachó sin contemplaciones a Deportivo Recoleta de la Copa Sudamericana, con una goleada de 4-0 que terminó por sepultar la ilusión del equipo paraguayo de seguir haciendo historia en el certamen continental. El global fue todavía más contundente: 7-1 a favor del conjunto xeneize, que mostró toda su jerarquía y se instaló con autoridad entre los aspirantes al título.
Desde el comienzo, Boca dejó en claro que no estaba dispuesto a especular. Apenas transcurridos dos minutos, ya merodeaba con peligro el arco defendido por Nelson Ferreira. Recoleta intentó responder con circulación y algunas asociaciones entre Ríos, González y Parzajuk, pero careció de profundidad para traducir sus aproximaciones en situaciones claras.
El conjunto argentino, en cambio, no perdonó. A los 30 minutos, Santiago Ascacíbar apareció en el área para conectar de cabeza ante una dubitativa defensa amarilla y establecer el 1-0. El golpe fue duro para el Canario, que pese a mantener una propuesta de ida y vuelta, nunca consiguió controlar el partido.
Antes del descanso llegó el segundo. Sebastián Villa aprovechó un rebote y, con un zurdazo, venció nuevamente a Ferreira para dejar a Boca con una ventaja tranquilizadora.
En el complemento, Jorge González buscó una reacción inmediata y realizó dos cambios ofensivos, reemplazando a dos defensores por delanteros. Sin embargo, la apuesta no tuvo el efecto esperado. Boca continuó manejando los tiempos y encontró el tercero por intermedio de su capitán, Miguel Merentiel.
Recoleta no bajó los brazos y en varios pasajes consiguió aproximarse al arco de Álvaro Montero, pero chocó una y otra vez contra la firmeza de la defensa boquense. La estocada final llegó a los 32 minutos, cuando Alan Velasco sacó un potente remate que quemó las manos de Ferreira antes de terminar en el fondo de la red.
El 4-0 sentenció definitivamente la serie y dejó al conjunto paraguayo sin siquiera el consuelo del gol del honor. Boca, por el contrario, exhibió contundencia, jerarquía y autoridad para avanzar con un resultado global de 7-1, dejando la sensación de que su candidatura en la Copa Sudamericana va muy en serio.
El 4-0 confirmó la superioridad de Boca en la serie y dejó a Recoleta sin respuestas; la goleada también expuso las claves tácticas que explican el 7-1 global.


