La jornada matinal en la Nueva Olla comenzó con una escena cargada de ternura y emoción. En el marco de la celebración por el Día del Niño, los jugadores de Cerro Porteño y Sportivo San Lorenzo ingresaron al gramado acompañados de sus hijos, regalando una postal diferente antes del inicio del compromiso correspondiente a la quinta fecha del torneo Clausura. Cerristas y sanlorenzanos dejaron de lado por unos minutos la rivalidad deportiva para compartir junto a sus pequeños un momento especial.
Ya en el terreno futbolístico, el marcador terminó siendo demasiado corto para un partido que ofreció emociones y situaciones frente a ambas porterías. Apenas iniciado el encuentro, el Ciclón tuvo la gran oportunidad de ponerse en ventaja, pero Jonatan Torres no pudo aprovechar un tiro penal. El arquero rayadito Luis Franco se lució con una espectacular intervención para mantener el cero.

Sin embargo, la frustración azulgrana duró muy poco; Juan Iturbe apareció con determinación dentro del área para conectar un preciso centro enviado por Guillermo Benítez y establecer el 1-0, resultado que finalmente sería definitivo.
Para este juego, Ariel Holan decidió preservar a varias de sus principales figuras para el trascendental compromiso copero ante Palmeiras; aun así, su equipo realizó una actuación convincente y generó varias ocasiones para ampliar la ventaja, aunque careció de eficacia en los metros finales.
San Lorenzo, dirigido por Troadio Duarte, también tuvo sus posibilidades e intentó reaccionar, pero sus jugadores no estuvieron finos ante el arco de Ángel Martínez; el conjunto rayadito dejó escapar buenas oportunidades que pudieron cambiar el rumbo del partido.
Al comienzo del segundo tiempo, la visita dispuso de una nueva ocasión inmejorable para igualar, esta vez desde el punto penal, luego de una mano cometida por un defensor azulgrana; Alex Álvarez asumió la responsabilidad, pero su remate se fue desviado y lejos del arco rival.
En el tramo final, San Lorenzo quedó con diez hombres por la expulsión de Luis Cáceres, quien, como último hombre, derribó a Mateo Klimowicz cortando un contragolpe.
Con el triunfo, Cerro Porteño vuelve a levantar vuelo y se instala momentáneamente en la zona media de la clasificación, aunque su atención ya está puesta en el desafío internacional frente a Palmeiras. San Lorenzo, en cambio, sigue sin encontrar el rumbo y su panorama en la tabla se vuelve cada vez más complicado.


