Rubio Ñu encontró en el momento más necesario su primera alegría del Torneo Clausura. En el debut de Javier Torrente como entrenador, el Albiverde derrotó 3-2 a Guaraní en el estadio Luis Alfonso Giagni y cortó una extensa sequía de ocho partidos sin conocer la victoria.
El triunfo tuvo además un sabor especial por la manera en que fue conseguido. Rubio Ñu fue más peligroso desde el inicio, mientras Guaraní manejaba la pelota pero sin encontrar profundidad. El conjunto de Torrente esperaba su momento para golpear y lo encontró cerca del final de la primera etapa, cuando Carlos Giménez apareció para poner el 1-0.
El segundo tiempo terminó de inclinar la balanza. Apenas reiniciado el juego, Brian Blasi amplió la diferencia con un contundente cabezazo y, solo un minuto después, William Mendieta marcó el tercero tras una asistencia de Rodrigo Rojas. En cuestión de minutos, Rubio Ñu pasó a ganar 3-0 y dejó al Aborigen contra las cuerdas.
Guaraní reaccionó más por necesidad que por funcionamiento. Los cambios de Ariel Galeano le dieron mayor rebeldía, especialmente con Juan Manuel García y Víctor Céspedes, y llegaron dos descuentos que devolvieron algo de suspenso al partido. Sin embargo, el Aborigen no encontró el cuarto gol y terminó consumando otra noche negativa.
La derrota llega después de la eliminación de la Copa Paraguay ante Sportivo Iteño, de la Primera División B, y profundiza un momento complicado para el equipo de Dos Bocas. Guaraní había iniciado el Clausura con mejores sensaciones, pero ahora suma un nuevo golpe en pocos días.
Del otro lado, Rubio Ñu puede respirar. El estreno de Torrente trajo los primeros tres puntos del campeonato y una dosis de confianza imprescindible para un equipo que pelea por escapar de la zona comprometida.


