El conjunto franjeado soportó la presión de un rival que asumió el protagonismo durante gran parte del encuentro y terminó llevándose un resultado que deja la llave completamente abierta para la revancha en Asunción.
El compromiso fue intenso desde el pitazo inicial, con un Vasco decidido a imponer condiciones ante su público. El elenco brasileño monopolizó la posesión y generó las situaciones más claras de gol, atacando con insistencia por las bandas y explotando la velocidad de sus delanteros. Sin embargo, se encontró con una defensa olimpista bien plantada y, sobre todo, con la enorme figura del arquero Gastón Olveira.
El guardameta franjeado fue determinante para sostener el cero, protagonizando varias atajadas de gran nivel, incluso en mano a mano frente a los atacantes cariocas. Cada intervención silenció el grito de gol en São Januário y mantuvo con vida a un Olimpia que, durante la primera etapa, prácticamente se limitó a resistir los embates del conjunto local, con escasas aproximaciones al arco rival.
En el complemento el panorama cambió considerablemente. El Decano adelantó sus líneas, mostró una actitud más ambiciosa y comenzó a disputar el balón lejos de su propio campo. Si bien logró equilibrar las acciones y acercarse con mayor frecuencia al área brasileña, las férreas marcaciones y la intensidad defensiva de ambos equipos impidieron que el marcador se moviera.
Con el 0-0 definitivo, la serie quedó completamente abierta y todo se definirá en Asunción. Olimpia tendrá la oportunidad de hacer valer su localía el próximo jueves 20 de agosto, desde las 19:00, cuando reciba a Vasco da Gama en el encuentro revancha con el objetivo de sellar su clasificación a los cuartos de final del certamen continental.


