Recoleta tuvo el partido en sus manos, pero terminó pagando muy caro sus errores y se quedó sin invicto en la Copa Sudamericana. El Canario cayó 3-1 ante Boca Juniors en el Tomás Adolfo Ducó, por la ida de los octavos de final, en una noche que comenzó con ilusión y terminó marcada por las expulsiones.
El equipo paraguayo golpeó primero. A los cinco minutos, Pedro Ríos recibió en posición favorable y sacó un remate que se desvió en Leandro Lozano, descolocando al arquero Álvaro Montero para convertirse en el 1-0. Recoleta encontraba así el escenario ideal para jugar con la ventaja y obligar a Boca a asumir riesgos.
El Xeneize reaccionó y comenzó a acumular situaciones, pero Nelson Ferreira respondió cada vez que fue exigido. Miguel Merentiel incluso estrelló un cabezazo contra el poste, mientras Boca buscaba el empate con insistencia.
Cuando parecía que Recoleta llegaría al descanso arriba, apareció el primer golpe disciplinario. Wilfrido Báez fue expulsado a instancias del VAR por un codazo sobre Leonel Flores. El Canario quedó con diez jugadores y, con ello, perdió una pieza importante justo antes del entretiempo.
La inferioridad numérica fue aprovechada inmediatamente por Boca. Apenas iniciado el complemento, Santiago Ascacíbar igualó con una volea tras un centro de Sebastián Villa. Dos minutos después, Milton Delgado apareció para conectar de cabeza otro envío del colombiano y dar vuelta el marcador.
Recoleta intentó resistir, pero Boca encontró espacios. A los 61 minutos, Leonel Flores sacó un espectacular remate desde fuera del área que se metió en el ángulo para establecer el 3-1.
En un abrir y cerrar de ojos, Boca, que lo perdía por mínima diferencia, pasaba a ganar por dos goles de ventaja.
Y todavía hubo otro golpe. A los 68 minutos, Dairon Mosquera recibió su segunda amarilla y dejó a Recoleta con apenas nueve jugadores. La expulsión terminó de condicionarlo y convirtió el tramo final en una resistencia frente a un Boca que buscó ampliar la diferencia.
El resultado significó la primera derrota de Recoleta en su campaña continental. El Canario había terminado invicto la fase de grupos y llegó a octavos después de vencer a San Lorenzo en Buenos Aires. Ahora deberá remontar el 3-1 en la revancha del próximo martes 18 de agosto, en el Defensores del Chaco, donde necesitará recuperar su mejor versión y, sobre todo, evitar los errores que terminaron cambiando la historia en Buenos Aires.


