Con templanza colectiva, jerarquía individual y una notable efectividad en los pasajes determinantes, el Sportivo Luqueño pisó fuerte en territorio ajeno para sellar un triunfo de gran valor estratégico. En un duelo directo en la tabla de promedios, el Auriazul supo tener paciencia como principal virtud, golpeando en los momentos exactos para liquidar el pleito.
Desde el pitazo inicial se evidenció una propuesta de alta intensidad en el medio sector. San Lorenzo intentó tomar la iniciativa mediante el despliegue de Barrios, pero se topó con un Luqueño mucho más aplomado en la circulación. El trámite se volvió físico, con fricción en cada disputa y la primera advertencia disciplinaria para la localía tras una infracción de Barrios sobre Wiechniak.

Las aproximaciones de la visita por banda izquierda comenzaron a resquebrajar el bloque defensivo del Rayadito, hasta que a los 33 minutos del primer tiempo se rompió la paridad: una notable secuencia de pases colectivos culminó en los pies de Óscar “Kure’i” Ruiz, quien consiguió conectar un potente zurdazo que terminó colgándose inalcanzable para el guardameta. Pese a las protestas locales por una supuesta falta previa, el marcador se abrió con justicia táctica.
En el complemento, el conjunto local adelantó líneas empujado por la necesidad, pero pagó caro su falta de contundencia. Tras una chance desperdiciada por Torres en un contraataque, Luqueño castigó de inmediato. A los 53′, Iván Maggi culminó una rápida transición ofensiva para sellar el 0-2 y estrenarse en la red dentro del certamen.
San Lorenzo sintió el golpe; los ingresos de Aragón y Ferreira intentaron darle mayor peso del medio hacia arriba, pero la zaga luqueña, liderada por Dante Campisi en portería y un repliegue muy ordenado, desactivó cada envío aéreo.
Con el marcador a favor, Rodrigo López oxígeno al equipo con los ingresos de Muro, Pérez y Riveros para refrescar la marca y sostener la tenencia. Luqueño manejó el esférico con soltura, haciendo correr los minutos ante un rival impotente cuya hinchada exteriorizó su desazón. Triunfo innegociable para el Chanchón, que suma tres puntos de oro fuera de casa y hunde a un San Lorenzo que no le encuentra la vuelta al torneo.


