Olimpia fue abismalmente superior a Rubio Ñù, en lo técnico y en lo táctico, por más que los dirigidos por Felipe Giménez fueron guapos y empujaron para encontrar ocasiones de gol, defensivamente el conjunto del rosarino Pablo “Vitamina” Sánchez respondió muy bien. La generación de juego una vez más se hizo muy dependiente de las individualidades tanto de Romeo Benítez como de Eduardo Delmás y el plus agregado de la convicción que demostró el delantero, refuerzo para este semestre, Braian Romero, convirtiendo el primer tanto.
El propio Romero manifestó que estuvo conversando con Vitamina, siendo autocrítico sobre su rendimiento en el par de partidos de arranque, donde los resultados fueron adversos. El delantero argentino reconoció que le está costando adaptarse, pero está predispuesto en trabajar duro para mejorar, como también expresó sus sentimientos de felicidad por vestir la camiseta franjeada, diciendo que “está donde quiere estar”.
Fernando Cardozo es otro punto positivo, muy activo por las bandas en constante conexión con Raúl Caceres y haciendo las pausas cuando el bloque contrario se reagrupaba.
¿Qué ofreció Tim Payne?
El debut del neozelandés es furor a nivel mundial, sabiendo el marketing que posee su figura, pero, en este partido, no todo fue comercial, la visión futbolística está a la vista. Si bien, no se puede realizar un mega análisis sobre sus dotes, al menos en este cotejo demostró tener criterio en el traslado de la pelota, buenos movimientos, velocidad, pases precisos y buena pegada, eso reflejó en su gol.
Habrá que ver si esa impronta sería también efectiva en un partido con menos espacios y más marca del adversario. De todas maneras, muy buen inicio, buen nivel y no le ha costado para nada, el tiempo dará un veredicto final sobre el desempeño de Payne, de momento, es una ganancia futbolística en Olimpia como alternativa potable, porque calidad le sobra.


