El finlandés conquistó por primera vez el rally de su país y llevó a los pilotos locales a la victoria número 200 en el Mundial. Fabrizio Zaldívar quedó condicionado por problemas mecánicos desde el inicio.
El Rally de Finlandia 2026 escribió un nuevo capítulo en la historia del Campeonato Mundial de Rally. Sami Pajari, junto a su navegante Marko Salminen, consiguió la victoria más importante de su carrera al imponerse por primera vez en la prueba de casa, desatando la celebración de miles de aficionados que colmaron los míticos caminos finlandeses. El éxito tuvo además un valor simbólico muy especial: fue el triunfo número 200 conseguido por un piloto finlandés en la historia del WRC.
La última jornada estuvo marcada por la inteligencia de Pajari, que administró la ventaja construida durante las etapas anteriores sin asumir riesgos innecesarios. Toyota volvió a demostrar su fortaleza sobre las rápidas carreteras de Jyväskylä y selló un nuevo resultado de prestigio en uno de los escenarios más tradicionales del calendario.
Detrás del vencedor, Oliver Solberg confirmó el excelente rendimiento exhibido durante todo el fin de semana para terminar como escolta, mientras que Elfyn Evans completó el podio y cerró el rally con una nota sobresaliente al adjudicarse el Power Stage por apenas 25 milésimas de segundo sobre el propio Solberg. Adrien Fourmaux y Thierry Neuville completaron los puestos de privilegio en el tramo final.
La participación paraguaya quedó rápidamente condicionada. Fabrizio Zaldívar y Marcelo Der Ohannesian sufrieron inconvenientes mecánicos desde los primeros compases de la competencia, perdiendo un tiempo irrecuperable que los dejó sin posibilidades de pelear por los puestos de vanguardia en WRC2. A partir de ese momento, el objetivo del binomio paraguayo pasó por completar la exigente prueba finlandesa, sumar kilómetros y rescatar la mayor cantidad de información posible de cara a las próximas fechas del campeonato.
Con dos victorias consecutivas, Pajari ratificó su gran momento deportivo y confirmó que ya no es únicamente una de las grandes promesas del rally finlandés. Ahora también es una realidad capaz de imponerse en los escenarios más exigentes del mundo y de ilusionar a toda una generación con la continuidad de la legendaria escuela de los “Finlandeses Voladores”.


