El lateral izquierdo, que brilló en el Mundial conquistado por España, Marc Cucurella, decidió llevar en su piel la imagen del hombre que guio a la Roja hacia la gloria. Se tatuó el rostro de Luis de la Fuente alzando la Copa del Mundo.
La promesa lo habría hecho durante la concentración del equipo en el torneo. Cucurella dijo que si España ganaba, el técnico tendría un lugar permanente en su brazo izquierdo. Y lo cumplió. Lo compartió en Instagram con un breve mensaje.
El gesto generó un sin fin de reacciones tanto de otros deportistas como sus fanes.
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