El Santos disputará este martes a las 21:30 el encuentro de vuelta de los playoffs de la Copa Sudamericana frente al club venezolano Universidad Central de Venezuela (UCV) en el Estadio Vila Belmiro. El histórico equipo paulista saltará al terreno de juego con el panorama deportivo encarrilado hacia la clasificación a los octavos de final, donde ya aguarda el Macará de Ecuador, tras haber conseguido un contundente triunfo por 4-1 durante el compromiso de ida disputado en territorio venezolano.
Sin embargo, la holgada renta internacional contrasta de manera drástica con el convulso momento institucional y deportivo que atraviesa la entidad en el ámbito local. Amenazado seriamente por la zona de descenso en el Brasileirão, ubicado a solo un punto de la zona roja tras igualar 2-2 ante el colista Chapecoense, el vestuario santista se ha visto sacudido por una intensa oleada de cuestionamientos hacia su máxima figura, Neymar Jr.
El atacante de 34 años retornó al equipo marcando dos goles el pasado fin de semana, pero las críticas sobre su compromiso no han cesado. Tras la eliminación de la selección de Brasil en los octavos de final del Mundial 2026 ante Noruega, donde la figura apenas disputó 37 minutos en dos encuentros por molestias físicas, la directiva del Peixe le otorgó un permiso especial de descanso. Mientras sus compañeros afrontaban el duelo de ida en Venezuela, el jugador fue fotografiado participando en un torneo de póquer en São Paulo, un gesto que encendió el malestar de la afición e inclinó al delantero a celebrar uno de sus tantos simulating repartir barajas en respuesta a los reproches.
A esta controversia de cara al público se sumó la polémica sobre su liderazgo interno. Según informes revelados por el portal Globo Esporte, Neymar protagonizó un tenso cruce verbal en el vestuario durante el descanso del último partido del torneo local, reprochando con severidad el nivel a los juveniles Gabriel Bontempo (21 años) y João Ananias (19 años), lo que habría generado malestar en la plantilla y la directiva.
Ante la filtración de estos acontecimientos, el propio futbolista desmintió de forma tajante las acusaciones a través de un vídeo publicado en sus redes sociales. El delantero sostuvo que las informaciones eran totalmente falsas y malintencionadas, señalando que las discusiones dentro del grupo responden únicamente a la competitividad habitual del equipo. Paralelamente, el entrenador Alexi Stival “Cuca” reconoció en rueda de prensa su profunda preocupación por la dinámica en el certamen nacional, subrayando la urgencia de encadenar victorias para aliviar la presión presupuestaria y deportiva sobre la institución.


