El conjunto auriazul mostró carácter para remontar un marcador adverso y terminó festejando tres puntos de enorme valor.
El estreno de Ariel Galeano en el banco aurinegro comenzó de manera prometedora. Guaraní fue el equipo que tomó la iniciativa en la primera parte, generó las mejores aproximaciones y controló gran parte del juego, aunque no encontró la claridad necesaria para romper el cero. Luqueño, por su parte, resistió el dominio rival y apostó a responder de contragolpe.
El segundo tiempo tuvo un desarrollo completamente distinto. Apenas a los siete minutos, el equipo dirigido por Hernán Rodrigo López desperdició una inmejorable oportunidad para abrir el marcador cuando Iván Maggi ejecutó un penal que terminó lejos y arriba.
La acción pareció revitalizar a Guaraní, que apenas un minuto después encontró el 1-0 por intermedio de su goleador Fernando Fernández; sin embargo, lejos de derrumbarse, el conjunto auriazul reaccionó con personalidad y adelantó sus líneas en busca del empate.
La igualdad llegó a los 19 minutos del complemento; Marcelo Ojeda recibió una precisa asistencia de Aldo Maíz y definió con categoría ante la salida de Gaspar Servio para devolver la esperanza a los visitantes.
Con el envión anímico de la igualdad, Luqueño mantuvo la intensidad y encontró rápidamente el premio a su insistencia. A los 25 minutos, Lucas Morales capturó un rebote en las inmediaciones del área y sacó un potente derechazo que dejó sin opciones al arquero aurinegro para decretar el 2-1 definitivo.
Con este valioso triunfo, Sportivo Luqueño comienza el Clausura con el pie derecho, suma tres puntos de enorme importancia en su lucha por alejarse de la zona comprometida del promedio y alimenta la ilusión de convertirse en uno de los animadores del campeonato.


