España escribió una de las páginas más gloriosas de su historia futbolística al consagrarse campeona de la Copa del Mundo 2026, tras derrotar por 1-0 a Argentina en el tiempo suplementario, en una final intensa, equilibrada y cargada de emociones disputada hasta el último suspiro.
Durante gran parte del encuentro, el conjunto dirigido por Luis de la Fuente impuso su sello, monopolizando la posesión del balón, administrando los tiempos del partido y obligando a la selección argentina a realizar un enorme desgaste físico para sostener el empate. La Roja fue paciente, insistente y siempre buscó los espacios ante un rival que apostó por el orden defensivo y por aprovechar alguna inspiración de Lionel Messi.
Sin embargo, el capitán argentino se encontró con una férrea marcación durante los 120 minutos; por tal motivo, cada vez que buscó desequilibrar, aparecieron dos o tres camisetas españolas para cerrarle los caminos, neutralizando al principal generador de fútbol albiceleste y obligando a sus compañeros a buscar alternativas que nunca terminaron de prosperar.
Cuando todo hacía pensar que el campeón se definiría desde el punto penal, España encontró el premio a su perseverancia. A los 16 minutos del alargue, una gran jugada colectiva terminó con la definición de Ferran Torres, quien había ingresado en la segunda mitad en reemplazo de Mikel Oyarzábal.
El delantero aprovechó el espacio dentro del área y definió con precisión para desatar el festejo de los miles de aficionados españoles presentes en el estadio. El gol golpeó anímicamente a Argentina, que ya acusaba el desgaste físico y careció de respuestas futbolísticas en los minutos finales.

Pese al esfuerzo y al empuje de sus jugadores, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni no logró inquietar con claridad al arco español y terminó resignándose a un meritorio subcampeonato.
España administró con inteligencia la ventaja hasta el pitazo final y confirmó, una vez más, la identidad futbolística que la acompañó durante todo el certamen, con posesión, paciencia, precisión y eficacia en los momentos decisivos.
Su camino al título estuvo respaldado por un juego colectivo de alto nivel y por una generación de futbolistas que respondió en los encuentros más exigentes.
Para Argentina quedó el reconocimiento por una campaña extraordinaria, en la que volvió a instalarse entre las mejores selecciones del planeta y alcanzó una nueva final mundialista.

La síntesis
Estadio: MetLife, de East Rutherford, Nueva Jersey. Árbitro: Slavko Vinčić, esloveno. Gol: 90´ + 26´ (segundo tiempo del alargue), Ferran Torres (España). Expulsado: 93´ Enzo Martínez (Argentina).
Alineaciones:
España: Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte (99´ Eric García), Marc Cucurella; Rodri (99´ Martín Zubimendi), Fabián Ruiz (62´ Pedri); Lamine Yamal, Dani Olmo (75´ Mikel Merino), Álex Baena (75´ Nico Williams), Mikel Oyarzábal (62´ Ferran Torres). DT: Luis de la Fuente.
Argentina: Emiliano Martínez; Gonzalo Montiel (58´ Nahuel Molina), Cristian Romero (70´ Facundo Medina), Lisandro Martínez (44´ Nicolás Otamendi), Nicolás Tagliafico; Rodrigo de Paul (70´ Giuliano Simeone), Alexis MacAllister, Enzo Fernández, Nicolás Martínez (46´ Leandro Paredes); Lionel Messi, Julián Álvarez (102´ Marcos Senesi). DT: Lionel Scolari.


