El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró en Nueva York el éxito de la Copa del Mundo 2026 tras romper todos los récords con 6,5 millones de asistentes en estadios y 6 millones en plataformas, lo que la convirtió en la más grande de la historia. Durante una recepción en la Torre Trump, el mandatario sugirió que su país debería repetir de inmediato como sede en solitario para la próxima edición.
“Lo que deberíamos hacer es elegir a EE.UU. de nuevo, y dejar a México y Canadá fuera. Fue bonito tenerlos”, declaró el republicano. Acompañado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el mandatario reveló que el dirigente deportivo asomó la idea de una alianza con China. “Así podemos tener un vuelo corto entre partidos; a los jugadores les encantaría”, bromeó.
La propuesta desafía las normas de la FIFA, que prohíben repetir continente de forma consecutiva. Sin embargo, la geopolítica juega a favor de la audacia estadounidense. La próxima organización conjunta de España, Portugal y Marruecos, sumada a los partidos del centenario en Argentina, Uruguay y Paraguay, bloqueará simultáneamente las opciones de Europa, África y Sudamérica.
Con Norteamérica vetada por la presente edición, el reglamento solo dejaría la puerta abierta a Asia u Oceanía, esta última con infraestructuras limitadas para albergar a 48 equipos, mientras que el turno de Asia ya está reservado para 2034 En ese vacío de rivales de peso, Washington busca forzar una excepción normativa antes de la final del domingo entre España y Argentina en el MetLife.


