El lateral derecho no pudo completar la semifinal frente a Francia debido a una sobrecarga muscular, mientras que el joven atacante también terminó ese encuentro con algunas molestias físicas. Por ese motivo, ambos realizaron trabajos diferenciados y quedaron al margen de la práctica colectiva, en una medida adoptada por el cuerpo técnico con el objetivo de administrar las cargas y evitar cualquier riesgo innecesario.
Diagnóstico favorable
Pese a ello, en la concentración española predomina la tranquilidad. Los servicios médicos no detectaron lesiones de gravedad y la evolución de ambos futbolistas es favorable. La intención del seleccionador Luis de la Fuente es contar con los dos para la gran final del domingo, por lo que el plan apunta a que se reincorporen paulatinamente a los entrenamientos en las próximas horas.
España confía en recuperar plenamente a sus dos piezas claves y llegar con su potencial intacto al duelo que definirá al nuevo campeón del Mundial.
Normalidad y confianza
Mientras tanto, el resto del plantel trabajó con absoluta normalidad y con la mentalidad puesta en disputar un gran partido, imponer su estilo de juego y conseguir el resultado que le permita levantar la Copa del Mundo. La ilusión es enorme, ya que una victoria convertiría a España en bicampeona del mundo, al conquistar su segundo título mundial, luego del histórico conseguido en Sudáfrica 2010.


