El apasionante duelo entre Argentina e Inglaterra, que terminó con la clasificación de la Albiceleste a la final de la Copa del Mundo, dejó mucho más que emociones y goles. La intensidad con la que ambos equipos disputaron cada balón derivó en varios cruces dentro del campo de juego, como el que protagonizaron Lionel Messi y Jude Bellingham, que fue uno de los más comentados.
En un pasaje del partido, las cámaras captaron un intercambio de palabras entre el capitán argentino y el mediocampista inglés, alimentando las especulaciones sobre un posible enfrentamiento verbal. Sin embargo, a decir del jugador de Inglaterra, no fue otra cosa que algo normal como ocurre en un partido de alta temperatura.
“No fue nada personal. Son cosas que pasan en un partido de esta intensidad. Tengo un enorme respeto por Messi y siempre es un honor enfrentarme a él”, sostuvo el volante, poniéndole paños fríos a la polémica.
Sus declaraciones pusieron fin a las versiones que hablaban de un fuerte altercado entre ambos; por el contrario, Bellingham dejó en claro que el intercambio quedó en el terreno de juego y que el respeto hacia el capitán argentino permanece intacto.
“Destrozado”
Tras la eliminación de su selección, Jude Bellingham no ocultó su decepción y expresó el profundo dolor que le dejó quedarse a un paso de la final del Mundial. El volante del Real Madrid manifestó que estaba “destrozado”, por el resultado y a modo de desahogo, escribió en sus redes sociales: “Es devastador. Ojalá pudiera haber dado más. Gracias a todos los que nos apoyaron durante este viaje; significa mucho para nosotros. Ahora debemos levantarnos y terminar el torneo con orgullo”.
Por de pronto, el seleccionado dirigido por Thomas Tuchel dio vuelta la página y centra toda su atención en el compromiso de mañana frente a Francia, correspondiente al partido por el tercer puesto de la Copa del Mundo.
Si bien el objetivo del equipo era disputar la gran final, la posibilidad de concluir en el podio del torneo representa un incentivo importante. Conquistar el tercer lugar no solo permitiría cerrar el Mundial con una victoria, sino también dejar una marca positiva en las estadísticas, confirmando a Inglaterra como una de las selecciones más competitivas del certamen.


