Las críticas al VAR siguen acumulándose en la Copa del Mundo 2026 y, esta vez, Bélgica se sumó a la lista de selecciones disconformes con la utilización de la tecnología. Tras la derrota 2-1 ante España en los cuartos de final, el entrenador Rudi García apuntó directamente contra el arbitraje por una acción que pudo cambiar el rumbo del encuentro.
La jugada ocurrió cuando un cabezazo de Aymeric Laporte desvió el balón, que terminó impactando en el brazo de Rodri dentro del área española. Los futbolistas belgas reclamaron penal de inmediato, pero el árbitro inglés Michael Oliver dejó seguir el juego y tampoco fue convocado para revisar la acción en el monitor
“Es demasiada mala suerte. Una cosa es que Rodri cometa una mano clarísima dentro del área y que Michael Oliver no la vea, pero ¿para qué sirve el VAR? Creo que las decisiones sobre las manos siempre serán un problema mientras las reglas no sean más estrictas”, cuestionó el adiestrador francés.


