La selección germana local, obtuvo entonces el segundo de sus cuatro cetros en un juego que despertó superlativo interés en todo el mundo, incluido nuestro país, pese a que todavía, eran muy limitadas las condiciones para la visualización en directo de los espectáculos deportivos de gran envergadura que se transmitían en distintas regiones del planeta.
Solo días después cuando llegaban los “cassettes” grabados, en diferido se podía apreciar este tipo de eventos, e inclusive aún en blanco y negro.
Los privilegiados esta vez fueron los aficionados del interior del país y mas bien específicamente los de la frontera, pues podían acceder por aire a canales de Brasil (los habitantes de Ciudad del Este) y de la Argentina (los de Encarnación). El resto del país solo por via radial, podían acompañar la gran jornada.
Incluso las principales emisoras que cubrían deportes en el país, encabezadas por el maestro Ovidio Javier Talavera con su emblemático grupo periodístico de “Panorama deportivo”, viajó desde Asunción hasta la capital del Alto Paraná, para ver por TV el partido y retransmitirlo para su emisora por vía telefónica.
Más tarde, en la estación terrena de ANTELCO en Isla Bogado, se podían bajar señales internacionales de audio y video lo que cuando se mantenían aun las adversas condiciones para la captación por canales de aire (no existía aún el cable y menos aún internet) facilitaron a los comunicadores radiales que acudían a dicha central de comunicaciones internacionales, sin tener que desplazarse físicamente ya sea al Este o al Sur.
Esa gran final terminó ganándola Alemania 2 a 1. Johan Neeskens abrió la cuenta a los 2 minutos de tiro penal a favor de Holanda. Igualó de penal igualmente Paul Breitner al minuto 25 y el bombardero Gerd Müller marcó el tanto del triunfo en el minuto 43.

Dirigió el juego el árbitro inglés John Taylor Alemania Federal formó con Sepp Maier; Berti Vogts, Franz Beckenbauer, Georg Schwarzenbeck y Paul Breitner; Wolfgang Overath, Rainer Bonhof, Bernd Hoelzenbein y Juergen Grabowski; Gerd Müller y Ulrich Hoeness. Técnico: Helmut Schòn. Holanda jugó con Jan Jongbloed; Wim Suurbier, Wim Rijsbergen, Ruud Kron y Adrianus Haan; Willem
Van Hanegem, Wim Jansen y Johan Neeskens; Johnny Rep, Johan Cruyff y Rob Rensenbrink. René Van de Kerkhof ingresó X Rensenbrink y Theo de Jong reemplazó a Rijsbergen. Entrenador: Rinus Michels.
Después de aquella corona, los germanos volvieron a conquistar otras dos copas del mundo. Este año la Albirroja postergó el sueño de un pentacampeonato.


