Noruega escribió una de las páginas más resonantes de su historia al derrotar 2-1 a Brasil y meterse entre los ocho mejores del torneo. El conjunto nórdico, guiado por el fenómeno “androide” Erling Haaland, fue más certero, aprovechó sus momentos y clasificó a los cuartos de final de un Mundial por primera vez.
El partido fue un verdadero festival de emociones desde el inicio. A los 12 minutos, el VAR sancionó un penal para Brasil. Vinicius Júnior cedió la ejecución a Bruno Guimarães, pero el arquero Ørjan Nyland se lanzó sobre su izquierda y contuvo el remate, manteniendo el cero en el marcador.
La tecnología, que ya había sido protagonista previamente con un gol anulado a Noruega a los 3 minutos, volvió a los focos en ese penal sobre Matheus Cunha, desperdiciado por Guimarães.
De allí en más el encuentro se volvió en uno de ida y vuelta, con ocasiones frente a ambos arcos y grandes intervenciones de los guardametas para evitar la caída de sus respectivos pórticos.
Cuando parecía que el encuentro se encaminaba al tiempo extra, apareció Erling Haaland. A diez minutos del cierre conectó un centro desde la izquierda de Andreas Schjelderup y venció al arquero brasileño para desatar el festejo vikingo. Minutos después, otra vez en una acción iniciada por banda zurda, Haaland recibió el balón cerca de la media luna y cruzó el remate, clavando el zurdazo en el palo más lejano de Alisson Becker.
Con este tanto, el delantero del Manchester City se coloca como uno de los goleadores del certamen con siete gritos, misma cantidad que Lionel Messi y Kylian Mbappé.
Brasil reaccionó y llegó al descuento en el epílogo, con un tanto de penal de Neymar, pero no le alcanzó para evitar una eliminación inesperada y dolorosa que deja a Sudamérica sin uno de sus grandes exponentes.
Noruega ya está en cuartos de final y espera por el ganador de Inglaterra vs. México.


