Para el técnico de la selección nacional, Gustavo Alfaro, Paraguay jugó un Mundial con un alto nivel de juego, con jerarquía. Dijo sentirse muy orgulloso del grupo de jugadores que comandó a los que llamó “son los mejores del mundo”. “Por un lado uno está triste, porque queríamos seguir; más allá de las complejidades que significaba enfrentar tanto a Alemania como a Francia, nosotros sabíamos y entendíamos que con lo que teníamos podíamos hacer partidos competitivos. Lo pudimos hacer, una lástima, pues estuvimos muy cerca”, indicó un tanto resignado.
“Uno se va orgulloso por lo que hicieron estos chicos; el crecimiento que tuvieron ellos a lo largo de toda la Copa del Mundo fue fenomenal. Volvimos a ver jugadores tallando en altura muy grande ante un equipo que cargado de jerarquía y no solamente en el campo de juego, sino que hasta los suplentes que entraban, lo hacían en el mismo nivel de los que estaban jugando. Son los mejores del mundo”, resaltó con orgullo.
Dijo que cuando estaba a punto de realizar algunos cambios, como el ingreso de Gabriel Ávalos y Maurício Magalhães, apareció el penal que descompaginó un tanto los planes.
Sostuvo que “hasta ese penal, Francia no encontraba su camino; luego del gol defendió el resultado y después festejó, festejó mucho porque le costó el partido. Honestamente nosotros se lo pusimos cuesta arriba. Entonces me queda esa satisfacción de saber que competimos, que vinimos a dejar en alto el nombre de Paraguay”.


