Todo comenzó pasivo y parejo en el juego, de mucho estudio, especulación buscando ambas selecciones las debilidades de uno y otro. Luego, tras calentar motores, comenzó a verse un partido más intenso pero con mayor determinación ofensiva, la selección de Egipto.
La primera emoción fue tempranera, a los 12 minutos. Egipto tuvo una pelota parada hacia arco sur, rechazó Jackson Irvine, el balón quedó para Karim Hafez quien lanzó un centro desde zona derecha del ataque y, finalmente, cerró la acción Eman Ashour con un cabezazo para el primer grito de gol del partido, 1 a 0.
En la complementaria, Australia mostró más coraje. En un tiro libre lanzado por Aiden O’Neil, con efecto peligroso, terminó clavando con un cabezazo, Mohamed Hany, dejando desconcertados a los egipcios, poniendo así la paridad, 1 a 1.
La intensidad del duelo, en el golpe a golpe continuó, pero no fue suficiente y pasaron al alargue donde también no se superaron, manteniéndose el 1 a 1. Finalmente, todo se definió en la tanda de penales, donde Egipto se impuso por 4 a 2, con goles de Hossam Abdelmaguid, Mohamed Salah, Ramy Rabia y Mahmoud Saber, mientras que en Australia marcaron Awer Mabil y Jacson Irvine, fallaron Lucas Herrington, y Harry Souttar.
Ahora esperan por Argentina o Cabo Verdes, que en unas horas se estará definiendo.


