España ratificó su condición de candidata al título y aseguró su clasificación a los octavos de final de la Copa del Mundo con una contundente victoria por 3-0 sobre Austria, en un partido que dominó gracias a su posesión, movilidad y eficacia en los metros finales.
La apertura del marcador llegó tras una larga elaboración colectiva. La Roja progresó por la banda izquierda y Marc Cucurella envió un centro rasante al área, donde Mikel Oyarzabal se anticipó a la defensa y definió de primera para vencer al arquero austríaco.
El segundo tanto fue prácticamente un calco. Nuevamente España encontró espacios por el sector izquierdo, llegó un centro hacia el corazón del área donde Pedro Porro apareció desde atrás para conectar de primera y ampliar la ventaja con un cabezazo preciso.
Austria intentó reaccionar en el complemento adelantando sus líneas y buscando descontar con remates de media distancia y pelotas detenidas, pero nunca logró comprometer seriamente a la defensa española, que mantuvo el control del encuentro.
Ya en el tramo final, cuando los austríacos dejaban más espacios en el fondo, España liquidó definitivamente el partido. Otra vez vez con la misma fórmula, pase de Cucurella y gol de Oyarzabal, quien con serenidad firmó su doblete y el definitivo 3-0.
Con el resultado asegurado, los dirigidos por Luis de la Fuente administraron la posesión hasta el pitazo final y sellaron una clasificación sin sobresaltos.
Ahora España se medirá por Portugal o Croacia en los octavos de final, por un lugar entre los ocho mejores del Mundial.


