Las noticias que llegan desde el campamento de Paraguay invitan al optimismo de cara al gran desafío que se presenta para este sábado, por octavos de final, que es Francia. El pequeño susto que se dio con la salida de Julio Enciso por un golpe en la pierna, tras el durísimo compromiso ante los alemanes, aparentemente pasó el olvido y hoy día ya recuperado se encuentra a disposición del cuerpo técnico para el trascendental encuentro.
La situación de Omar Alderete sigue siendo un pequeño motivo de alerta en el grupo albirrojo, ya que venía trabajando de manera diferenciada en las últimas jornadas, aunque en el entorno de la selección reina el optimismo y todo apunta a que llegará en condiciones para estar presente frente a los franceses en un duelo donde su experiencia y liderazgo serán fundamentales para sostener el fondo albirrojo.
Sosa, la incógnita
La situación de Ramón Sosa sigue siendo una de las principales incógnitas en la Albirroja para el duelo de octavos ante Francia, a pesar de que en la última movilización del plantel activó ya con el grupo.
De todos modos, por las molestias musculares que experimentó el jugador el entrenador Gustavo Alfaro prefiere manejar con mucha cautela su caso, especialmente teniendo en cuenta la exigencia de los partidos de eliminación directa. Hasta el momento, no se informó de una lesión grave ni de un desgarro que lo descarte automáticamente del compromiso.
La sensación dentro del entorno albirrojo es que existe optimismo respecto a su recuperación y que llegará con posibilidades de integrar la convocatoria para el partido del sábado en Filadelfia.
Crecida confianza
Después de la épica clasificación conseguida ante Alemania, la confianza creció, pero también la convicción de que este grupo todavía tiene mucho que ofrecer en esta Copa del Mundo.
Felizmente, en la concentración albirroja se respira tranquilidad, trabajo y una enorme ambición por seguir avanzando.
Paraguay ya demostró que puede competir de igual a igual ante cualquiera. Ahora, frente a Francia, tendrá una nueva prueba de carácter y personalidad. Detrás de cada entrenamiento, de cada recuperación y de cada decisión táctica hay un mismo objetivo: continuar alimentando el sueño de millones de paraguayos que vuelven a creer que la historia todavía puede tener nuevos capítulos gloriosos para la Albirroja.


