Bélgica se cita con Estados Unidos en un duelo dominado históricamente por los europeos. Tras superar a Senegal en una vibrante victoria por 3 a 2, los “Diablos Rojos” regresan a los octavos de final de una Copa del Mundo ocho años después.
En esta nueva instancia decisiva se medirán ante el conjunto norteamericano, un rival contra el que ostentan una abrumadora superioridad estadística, habiéndolo derrotado en sus últimos seis enfrentamientos directos.
El antecedente más fresco ocurrió muy recientemente, el pasado veintiocho de marzo, en un duelo amistoso de preparación donde el conjunto norteamericano golpeó primero por medio de Weston McKennie, pero la respuesta belga fue demoledora y finalizó con un contundente dos a cinco gracias a los tantos de Zeno Debast, Amadou Onana, Charles de Ketelaere y un doblete de Dodi Lukebakio.
Para ese encuentro, el seleccionador Rudi García empleó una alineación titular muy similar a la que está consolidando a lo largo de este Mundial, dándole rodaje desde el inicio a figuras clave como Kevin De Bruyne, Jeremy Doku, Brandon Mechele, Maxim de Cuyper y el propio De Ketelaere.
Este inminente cruce mundialista reeditará exactamente la misma llave que ambas selecciones disputaron en el Mundial de Brasil 2014, cuando los europeos lograron avanzar de fase tras imponerse por dos a uno en la prórroga.
Curiosamente, los autores de los goles belgas de aquella agónica jornada fueron Kevin de Bruyne y Romelu Lukaku, quienes junto al portero Thibaut Courtois son los únicos tres sobrevivientes de aquel histórico partido que continúan vigentes en la actual convocatoria.
El dominio de Bélgica sobre Estados Unidos a lo largo de las décadas es absoluto, registrando además triunfos por dos a cuatro en 2013, uno a cero en 2011, dos a cero en 1998 y uno a cero en 1995.
La única excepción y victoria de los norteamericanos en todo el historial se remonta a los orígenes del fútbol, con un tres a cero a favor en el Mundial de 1930, durante la primera Copa del Mundo de la historia.


