El equipo guaraní dirigido por el estratega argentino, Gerardo “El Tata” Martino, en el Luftus Versfield Stadium de la ciudad capital, Pretoria, eliminaba a Japón de los octavos de final de la competencia, tras culminar sin goles tanto el partido normal de 90 minutos como el alargue.
Fue desde el punto penal que la Albirroja logró imponerse por 5 a 3 e instalarse en la más importante instancia en un certamen ecuménico en toda su historia, en la que completó gestión ante España, que después se quedó con el titulo mundial, tal cual había ocurrido antes, en 1998 cuando los locales tras imponerse con gol de oro a Paraguay, llegaron a conquistar el título máximo por primera vez en la historia.
Aquel duelo fue fiscalizado por el colegiado belga Frank de Bleckere.
La Albirroja alineó a Justo Villar: Carlos Bonet, Paulo Da Silva, Antolín Alcaraz y Claudio Morel Rodríguez: Néstor Ortigoza (Edgar Barreto), Enrique Vera, Cristian Riveros y Edgar Benítez ( Nelson Haedo Valdez); Roque Santacruz (Oscar Cardozo) y Lucas Barrios.
Convirtieron todos los penales para el triunfo guaraní Edgar Barreto, Lucas Barrios, Cristian Riveros, Nelson Haedo Valdez y Oscar “Tacuara” Cardozo.
Endo, Hasebe y Honda fueron los autores de las dianas niponas. Komano, remató desviado y ya no fue necesaria otra ejecución.


