Es importante mirar de un tiempo a esta parte y no se puede soslayar que nuestro fútbol ha tenido mejoras, quizás no como la deseamos, pero el reflejo está hoy en haber ingresado a un Mundial, luego de 16 años. Por supuesto, como se dice en el lenguaje coloquial futbolero “no somos galácticos”, pero al menos hemos recuperado la identidad que se perdió durante mucho tiempo por querer cambiar la idiosincrasia de nuestro balompié.
La mejoría que necesitamos es abismal, pero ese es el camino, el de no rendirse, también hacer revisiones desde lo interno, tratando de apostar a un campeonato más competitivo y seguir potenciando nuestro semillero. A Paraguay le tocó uno de los grupos más complicados por el hecho de las fuerzas parejas.
Primero, contra los locales recibimos un duro golpe, ante Turquía nos ha costado mucho y se triunfó, finalmente ante Australia se retrocedió en la actitud, pero ese es el punto, poner sobre la mesa los errores y aciertos, buscar el equilibrio y el funcionamiento. Ni la mejor selección del mundo hace las cosas a la perfección y siempre estará en medio de la cancha la frase: “Tenemos que seguir mejorando”, porque el fútbol tiene esa cuestión innata, por eso es tan pasional a la vez.
Este es el momento en el que uno debe enojarse internamente y sacar la fiera para dar pelea a quienes se pongan en frente. La adversidad pega duro, pero la garra guaraní es innegociable.
Uno dirá: “No todo es garra”, tal cual, hay que complementarlo con buen fútbol, sin dejar de tener en cuenta tus propias limitaciones. El elemento del equilibrio significa poner en sintonía la garra, el juego y la limitación, para encauzar y encaminar hacia la posibilidad de un triunfo.
Paraguay ha fallado mucho y también acertó mucho; por eso, la confianza sigue latente, firme en este Mundial y materia prima hay de sobra, de peores situaciones nos levantamos. Confiamos en esta selección, se critica porque nuestro escudo dice mucho, pero en el momento de saltar al campo de juego, todo el pueblo está con la Albirroja y así será por siempre.
¡Vamos Paraguay! ¡La raza paraguaya es vencer o morir!


