Las declaraciones de Alfaro no cayeron para nada bien, aunque hubo casos en los que algunos demostraron estar de acuerdo. Resulta ser que, al término del 0 a 0 contra Australia, expresó lo siguiente: “Si quieren ser recontra críticos con Paraguay, sean recontra críticos, cuestionen el planteo, cuestionen todo lo que quieran, pero ojalá tengan la mirada profunda para decir: ¿Cómo nos nivelamos para arriba? ¿Por qué estos crecieron y nosotros estuvimos 16 años fuera de un Mundial? Ahí es donde tenemos que responder, cómo puede ser que un jugador de Paraguay se vaya a jugar, no digo a Inglaterra o a España, Portugal, no, se va a jugar a Argentina, a Brasil y no puede jugar. Tienen que volver a Paraguay para tener minutos, ahí hay un problema que tenemos que afrontar”.
Además, continuó diciendo: “¿Por qué no podemos imponernos? No estoy diciendo en Europa, no podemos imponernos en Brasil, en Argentina, ahí es donde yo digo, no, es trabajar en un montón de aspectos. ¿Saben lo difícil que es clasificar a un Mundial? ¿Saben lo difícil que es seguir adelante con los rivales que nosotros tuvimos? Nosotros somos 42 del Mundo, jugamos contra rivales que son 16 y 25, entonces, lo único que sé es que vamos a pelear con lo que tenemos”.
Finalmente, la parte que hizo estallar a la afición fue lo siguiente: “Turquía, 4 a 1 con respecto a nosotros y Turquía ya se va del Mundial. Con dos jugadores, Turquía vale todo lo que vale el plantel de Paraguay”.
Sus palabras dejan la sensación de que se está tirando la toalla o que está pateando en contra de sus propios jugadores. Las críticas siempre estarán, cuando se juega bien se reconoce y cuando se juega mal, también se debe asumir y no eludir, porque sobre los errores uno va mejorando.
La pregunta es: ¿Qué jugador puede seguir confiando cuando su propio entrenador lo liquida? Todos conocen muy bien las limitaciones que tiene nuestra Albirroja, como nuestro fútbol en sí, del cual tenemos un camino abismal por recorrer para una mejor versión.
¿Acaso debemos renunciar al Mundial y no jugar los otros partidos, o Alfaro, por más que sea una realidad nuestra, quiere que esto se termine para irse? Es correcto poner los pies en la tierra y reconocer hasta dónde podemos por ahora, pero no es correcto fulminar a tu propio plantel que necesita volver a creer, sea o no suficiente, porque en los momentos adversos, lo mental es clave para reencontrarse con el funcionamiento.
Paraguay puede mejorar, pero es fundamental que la cabeza funcione para que el resto pueda responder en la cancha.


