Precisamente, los marfileños mostraron una mejor propuesta de juego por sobre los curazoleños, aplicando el buen trato de la pelota y el juego dinámico. Los de Curazao priorizaron la marca para ir al contragolpe.
A los 6 minutos se dio el primer golpe letal de la selección marfileña. El zaguero curazoleño, Juriën Gaari, tuvo una alta presión del rival, donde Yan Diomande logró quitarle la pelota en el área rival, por zona izquierda, condujo en diagonal, lanzó un centro buscapié y Nicolás Pépé cerró la acción con un movimiento sorpresivo que dejó sin posibilidades al guardameta Eloy Room.
Luego, a los 13 de partido, Curazao se acercó a terreno contrario, con Gaari que se encontró solo, se confió y disparó potente desde lejos, pero, el balón salió desviado y al final de la línea, de todas maneras, fue un buen aviso para los marfileños. Una vez más, Curazao sacó sus garras, apostando a la herramienta de los remates a distancia, donde esta vez, entró en protagonismo Sherel Floranus, quien remató potente pero la pelota se elevó bastante.
Finalmente, esas insinuaciones fueron sólo pequeños destellos porque Costa de Marfil liquidó el expediente a los 63 minutos, en una sucesión de toques, donde Ibrahim Sangaré filtró la pelota a Pépé, éste ingresó por la zona derecha, hacia arco norte, sacó el remate colocado y adentro, finiquitando todo el 2 a 0 definitivo.
Este resultado le permite a Costa de Marfil, posicionarse como segundo, con 6 unidades al igual que Alemania, pero los alemanes van primeros porque fueron los vencedores cuando ambos se enfrentaron.


