Importante no olvidar que hubo un tiempo en que el cuero negro era lo habitual, hasta que esa tendencia se quebró con la llegada del color blanco. Uno de los que primeramente había lucido estilo de botín fuera del negro, fue David Beckham.
Cómo no olvidar los de color amarillo flúo que portaba Ronaldo Nazario, los naranjas de Cristiano Ronaldo y los diseños de Messi que rompieron todos los esquemas dentro del fútbol. Ahora, en la presente Copa del Mundo, apareció una nueva tendencia, que futbolistas de un mismo equipo utilicen botines parecidos de tono rosa y esto está siendo muy llamativo, quizás sea la imagen no oficial del torneo.
Es evidente que en esta competencia este furor no solo pasa por una mera moda espontánea, sino más bien, en gran medida, se materializa por las grandes marcas deportivas que circulan en este mundo deportivo, con vínculos comerciales. Por supuesto, cada fabricante mantiene sus propias líneas, pero todos se la jugaron por paletas de colores tirando al fucsia tradicional, al rosa eléctrico o al magenta.
Paradoja mundialista
Las marcas diseñaron estos botines para que sus figuras resaltaran al instante en cualquier parte del planeta. Pero el éxito de este fenómeno logró todo lo contrario, donde la necesidad de exclusividad terminó trasladándose a los conjuntos deportivos, las chombas o la ropa de entrenamiento.
Nunca fue tan fácil ver botines rosas en un Mundial y, al mismo tiempo, nunca fue tan difícil distinguir unos de otros. Al menos 10 de los 11 titulares tanto de la selección de Países Bajos como Corea del Sur, utilizaron botines rosas, viralizándose por todas las plataformas.
También, futbolistas de la Albirroja apostaron por esta moda. Quizás, este Mundial será recordado por el gusto de los jugadores en utilizar botines de este tono, como también, siendo la competencia de mayor marketing de los últimos tiempos.


