La selección nacional intensifica sus preparativos como para disputar una final de campeonato contra Turquía; es que solo un buen resultado, sea empate o mejor una victoria, brinda la enorme posibilidad de seguir avanzando en la Copa del Mundo; caso contrario, con una nueva derrota, lo más seguro es que de manera tempranera los albirrojos ya estarían preparando maletas para el retorno.
Aferrados a lo que dijo en su momento Julio Enciso, tras la derrota en la inauguración, que se trabajará mucho “más fuerte” para lo que se viene, hace renacer las esperanzas de mantener el sueño albirrojo; posibilidades existen y para ello hay que trabajar más duro de manera a llegar en muy buenas condiciones al próximo choque.
Lo bueno de este grupo que dirige Gustavo Alfaro es que a pesar del duro traspié que se experimentó de entrada, dentro del plantel prevalece un mensaje de unidad. La “Joya”, una de las grandes esperanzas que tiene el plantel, aseguró que el grupo seguirá luchando por el objetivo de avanzar a la siguiente ronda.
Difícil, pero no imposible
Así se torna el partido que le espera a Paraguay frente a Turquía, y es porque también los europeos llegan golpeados a este duelo tras caer 2-0 ante Australia en su estreno, por lo que ambos equipos afrontarán el duelo con la obligación de sumar.
La Albirroja tiene el desafío de recuperar su identidad que lo llevó al Mundial, con intensidad, disciplina táctica, fortaleza defensiva y eficacia en los momentos claves.
El ambiente en la concentración albirroja mezcla un poco de decepción por el resultado que se dio al inicio, pero a la par una enorme confianza en la capacidad de respuesta que tiene el grupo, a la espera de este trascendental partido.
La historia reciente de la querida Albirroja demuestra que sabe levantarse de los momentos difíciles. Y en un Mundial, donde cada partido puede cambiar el rumbo de una campaña, la selección guaraní tiene ante Turquía la oportunidad perfecta para demostrar que sigue viva.
El sueño mundialista continúa. Ahora, Paraguay necesita transformar la frustración del debut en combustible para una recuperación que mantenga encendida la esperanza de todo un país.








