Enfrentará al crédito local Moise Kouame, 17 años, 318 ATP, esperanza júnior del tenis de su país. En un país inundado de figuras en los rankings en ambas ramas, Moise está considerado por su juego, y hasta por el color de su piel, como uno de los jóvenes de más prometedor futuro entre los que quieren convertirse en el “nuevo Noah” (muy apropiada comparación no solo por la calidad de su tenis y sus precoces conquistas como el título profesional del M 25 de Hazebrouck el año pasado, cuando apenas tenía 16 años.
Dani viene embalado, haciendo historia en la presente temporada europea, primero en España y ahora en Francia, llegando a meterse top 70 del orbe. Pero debe tener mucho cuidado ante un rival muy peligroso, que además tendrá el apoyo de su público.
En el célebre court Suzanne Lenglen
Ambas figuras debutantes en el abierto francés pisarán el célebre piso de polvo de ladrillo del Suzanne Lenglen, el más importante después del central. Suzanne Rachel Flore Lenglen fue una gran tenista francesa, la más destacada figura femenina de su época, doble medallista de oro de los juegos olímpicos de Amberes 1920 y ganadora de 31 torneos de Grand Slam (12 en singles y 19 en dobles) fallecida a los 39 años en 1938 en su París natal y donde se pone al día su reverente recuerdo en cada edición de Roland Garros.
Es la pista principal, después de la contigua Philippe-Chatrier, que evoca a todo un prócer del deporte galo como fue el exjugador, periodista y dirigente, quien condujo por 20 años los destinos de la Federación Francesa de Tenis (desde 1973 hasta 1993 y también presidió la Federación Internacional (ITF) entre 1977 y 1991.
Estas experiencias de actuar en recintos tan emblemáticos, como acaba de ocurrir con su participación en la Caja Mágica de Madrid, dan plusvalía emotiva que atesoran un año de ensueño del joven tenista compatriota.


