Olimpia sacó a relucir toda su jerarquía copera en una de esas clásicas noches de copas. El Decano remontó un partido bravísimo frente a Vasco da Gama y terminó imponiéndose por 3-1 en el Defensores del Chaco, resultado que lo deja muy cerca de ser el único clasificado de su grupo a la siguiente fase de la Copa.
La victoria tuvo mucho de rebeldía y personalidad. Porque Olimpia fue superior durante gran parte del encuentro, pero debió convivir con la ansiedad que le generó la falta de contundencia y también con el inesperado golpe del rival, en la última jugada del primer tiempo y luego de dominar casi en exclusivo el trámite en esa etapa.
Ya con la ventaja, en la complementaria Vasco estuvo muy lejos de aquellos equipos brasileños protagonistas y agresivos, apostó prácticamente todo a resistir cerca de su arco. El conjunto carioca renunció a la posesión, se agrupó en campo propio y buscó sobrevivir a partir del orden defensivo y los errores del rival.
Eso llevó a que Olimpia tuviera dificultades para encontrar espacios y profundidad. El Franjeado manejó la pelota, intentó imponer condiciones, pero cayó demasiadas veces en centros previsibles o acciones individuales mal resueltas.
Hasta que aparecieron los goleadores, dos de ellos saliendo desde el banco de suplentes. Primero Mateo Gamarra, a los 66′, con un golpe de cabeza en un centro medido de Hugo Quintana.
Ya con la paridad, el panorama continuó de la misma manera, el empate todavía era un resultado deseable para el visitante y quedaba corto para las pretensiones del local.
Entonces se hicieron sentir los delanteros de recambio. Solamente unos minutos después de haber ingresado, a los 84’, Hugo Sandoval estuvo en el lugar correcto y en el momento adecuado para empujar el balón a las redes, tras tiro libre cerrado de Rubén Lezcano.
Ya con más espacios, porque el rival salió de la cueva en la que se resguardaba, Olimpia se defendió con la posesión del esférico en los minutos finales e incluso amplió la ventaja, para darle más coherencia en el marcador a lo observado sobre el césped del Defensores.
A los 89′, un centro frontal al área fue bajado por Sandoval y definido, en dos toques, por Sebastián Ferreira. 3 a 1 que daba por finalizado el juego instantes antes del pitazo final de Wilmar Roldán.
Con el triunfo, Olimpia pasó a liderar su grupo y llegará dependiendo de sí mismo a la última fecha, donde recibirá a Audax Italiano buscando sellar la clasificación a octavos de final. Solamente necesita un empate ante el cuadro chileno para asegurar presencia en la siguiente ronda del certamen.


