Gabriel Ávalos, delantero goleador que tiene el Independiente de Avellaneda en sus filas, es uno de los que se encuentra en la agenda mundialista del director técnico de la selección nacional Gustavo Alfaro. El jugador mantuvo un ameno diálogo en “Los albirrojos en La Tribu” que dirige Marcelo Burgos, donde contó sobre sus experiencias, anhelos y sueños como futbolista, en lo que sería la previa de la mayor cita futbolística que se palpita para este año.
Dijo que desde chico su pasión pasó siempre por la pelota, apoyado por su papá, quien siempre deseó verlo jugar en una cancha de fútbol.
“Mi sueño siempre fue el fútbol, algo que lo tenía adentro. Mi papá era el que siempre decía ‘che ra’y futbolista va’erã’ (mi hijo tiene que ser únicamente futbolista), en cualquier momento. Él tenía el deseo de que yo sea profesional y yo quería también, pero en el sector donde crecimos no había esa posibilidad”, comentó de entrada, para agregar que a los escasos 15 años arrancó la carrera en la Liga, pero nunca como un profesional. “No tuve formativas, no tuve un aprendizaje desde chico”, recordó.
Resaltó que en una oportunidad, al integrar el seleccionado de fútbol de María Auxiliadora, fue a verle Epifanio Rojas. “De ahí me llevó directamente. Tenía 17 años, ya había terminado el colegio en ese tiempo y ahí recién empecé a entrenar todos los días”, recalcó.
Con suma tristeza, contó que su papá no llegó a verle jugar siendo un profesional de la pelota. “Él falleció unos años después de que empecé a entrenar en Tembetary, ahí me cayó un poco la duda de si quería seguir o no mi carrera porque mi familia también se quedaba sin el sostén, del hombre de la casa. Pero me dije a mí mismo, él quería eso y vamos a tratar de intentar conseguir”, resaltó.
“Con ganas”
El tema selección nacional tiene un dulce sabor para el atacante del Diablo Rojo del vecino país. “Obviamente por dentro estoy ilusionado, con muchísimas ganas, pero ya a mis 34 años puedo manejar un poquito mejor la tranquilidad de que con el trabajo que haga tenga posibilidad de estar, y si no se da, vamos a estar apoyando al cien por ciento de donde toque, pero los merecimientos son para los jugadores que estuvieron en los momentos malos. Ellos lo tienen bien merecido”, apuntó.
En otro momento, le vino a la mente el partido en que Paraguay consiguió su clasificación al Mundial 2026. “Estar cuando se decía ‘Paraguay clasificado al Mundial’, no te das cuenta en el momento, pero era algo enorme para el país. Yo no dimensionaba la grandeza de ese momento”, acotó.


