Sébastien Ogier se queda con el Rally Islas Canarias tras el abandono de Oliver Solberg en el penúltimo tramo. El francés capitalizó el error de su rival en un duelo al límite y selló otro triunfo para Toyota.
El Rally Islas Canarias se resolvió con el guión más crudo del rally: al límite y sin margen para errores. Sébastien Ogier se quedó con la victoria tras el abandono de Oliver Solberg en el penúltimo tramo, cuando ambos protagonizaban un duelo cerrado que se definía por décimas desde el inicio del fin de semana.
El francés, fiel a su estilo, construyó el triunfo desde la gestión. Supo resistir la presión constante de un Solberg incisivo, que fue recortando diferencias tramo a tramo hasta quedar a apenas segundos del liderato en la etapa final. La definición parecía encaminada a un desenlace directo, con dos pilotos lanzados en busca de la victoria.
La jornada del domingo mantuvo la tensión. Solberg volvió a descontar en los primeros tramos y dejó la diferencia en márgenes mínimos, alimentando la expectativa de un cierre épico. Sin embargo, en la especial 17, el sueco forzó más de la cuenta en una curva rápida tras una cresta, perdió el control y terminó impactando contra el guardarraíl, quedando fuera de competencia.
Con el camino liberado, Ogier administró la ventaja en el último tramo para asegurar un nuevo triunfo en su historial, ampliando cifras que lo consolidan entre los más grandes de la disciplina. Detrás, Elfyn Evans heredó el segundo lugar, mientras Sami Pajari completó el podio, en un resultado que confirmó el dominio absoluto de Toyota.
Hyundai, por su parte, nunca logró encontrar el ritmo. Adrien Fourmaux fue el mejor ubicado, pero lejos de la pelea por la victoria, en un fin de semana complejo para la marca coreana.


