El conjunto auriazul fue efectivo en los momentos claves del partido y logró aguantar la invasión franjeada en busca del tanto del empate.
Consiguió adelantarse temprano en el encuentro, gracias al gol de cabeza de Fernando Romero a los 15′, y sostuvo la ventaja durante todo el primer tiempo.
Ya en la complementaria, como era lógico, Olimpia se volcó al ataque con muchos hombres en campo rival y, en contrapartida, dejando espacios en el fondo.
Esa situación fue aprovechada al máximo por el auriazul que duplicó la ventaja a los 67 minutos. Alan Tobías Morínigo le anotó a su club de origen y cumplió con la famosa ley del ex.
Olimpia respondió rápido, más que nada con balonazos aéreos para sus torres, Adrián Alcaraz y Hugo Sandoval. En uno de esos envíos, Bruno Valdez le tomó del cuello a Mateo Gamarra, cometiéndole falta dentro del área. Alcaraz se encargó de la ejecución y descontó para el Decano.
Los minutos finales fueron de puro aguante para Trinidense, frente a un Olimpia que exageró con los pelotazos en su intento desesperado de poner el esférico en zona caliente.
Y hablando de caliente, al finalizar el encuentro, ya consumada la victoria del cuadro de Trinidad, se armó una escaramuza entre los jugadores por una reacción del arquero auriazul, Matías Dufour, contra la hinchada olimpista. Por esa acción, el guardameta vio la segunda amarilla y cartulina roja consecuente.
La derrota representa un duro golpe para Olimpia, que pierde su condición de invicto y ve como los de atrás se le acercan en las posiciones.
En la siguiente fecha, Olimpia recibirá a Nacional en el Defensores del Chaco y Trinidense se las verá contra Rubio Ñu en una edición más del clásico del barrio Trinidad.


