El primer juego fue en Agadir ante Zambia. El segundo fue en Rabat, en el que enfrentó a Nigeria y en el último lidió con Senegal, en la misma ciudad. En todos esos partidos demostró que es un cuadro férreo para defenderse en bloque y ágil para pasar con velocidad al ataque.
A la selección marroquí sus seguidores les llaman los “Leones del Atlas”. Se destacan por la disciplina, entendida en que cada jugador, primero, hace su parte, con la exigencia lógica luego de aportar valor agregado de acuerdo al ritmo y desarrollo de cada juego.
Eso de añadir algo más durante cada partido significa que el portero, además de parar balones, debe saber jugar con los pies, los defensores tienen que generar quebrantos al área rival, el medio debe ir y venir, y los delanteros deben bajar constantemente. Aunque se dirá que eso es normal hoy en día, ellos intentan un fútbol pensado de todo terreno.
Por encima de sus estrellas individuales, por sobre todo, busca construir una constancia como equipo. Eso conlleva presión para recuperar y controlar el balón, cuya base es la defensa, considerada una de las más destacadas en el actual fútbol internacional.
Su portero Yassine Bounou, más conocido como Bono, dirige a los cuatro del fondo desde su pórtico. Sus centrales tienen buen salto y construyen una estructura con dominio en coberturas, con el auxilio del medio y delanteros que abren espacios por los costados.
En la defensa está el lateral, Achraf Hakimi. Por su lado derecho es un delantero más, con varios goles a su haber. Fue nominado como balón de oro 2025. Actualmente juega en el Paris Saint-Germain. Por sus proyecciones también está catalogado como uno de los mejores del mundo en su posición.
Otra de sus máximas figuras es Brahim Díaz. Este se consolidó como ídolo y estrella mediática en el último año, con su camiseta como la más vendida y gran impacto tras la Copa África 2025, aunque aún tiene sobre sí haber fallado el penal en la final de la Copa Africana.
Por momentos, el juego de Marruecos parece muy pensado, o lento si cabe tal definición. Sin embargo, de repente recurre al contragolpe de manera veloz, directa y punzante. Lo cierto es que no hay que darle espacios, porque es letal en las transiciones ofensivas. Cuando recupera el esférico, busca salir con velocidad y pases largos precisos.
Una característica de la selección marroquí es la capacidad para manejar el ritmo de los partidos, con sentido de organización táctica. Definitivamente, en su estilo de juego combina el bloque defensivo con la eficacia para ir al ataque.
Algo de semejanza tiene con el fútbol europeo, siendo una selección africana. Por de pronto, se verá con una selección paraguaya que está haciendo pruebas en el objetivo de hacer el mejor Mundial de su historia, basado en condiciones de sus estrellas que son parte de un rico y frondoso plantel.


