El futsal paraguayo abre una nueva etapa con un nombre que no necesita presentación. Gary Ayala fue confirmado como entrenador del plantel principal de Cerro Porteño, marcando así la continuidad de un ciclo histórico, ahora con el buzo de entrenador puesto.
El propio Ayala lo resumió con una frase que rápidamente tomó fuerza: “El legado continúa”. Lo dijo en conversación con La Tribu Deport 1120 AM, durante el programa “El polideportivo”, donde oficializó su nuevo desafío tras una carrera de 25 años dentro de la cancha.
La decisión, según contó, no fue sorpresiva. “Ya veníamos hablando con los dirigentes. Era algo que se venía manejando hace tiempo”, explicó, dejando en claro que su transición de jugador a entrenador fue planificada. El cierre de su etapa como futbolista, además, coincidió con la obtención del decacampeonato, un broche ideal para una era dorada.
Ahora, el desafío es distinto. Su rol mutó desde el liderazgo dentro del campo de juego a liderar el grupo entero en partidos y entrenamientos. “No puedo tener la misma actitud que como jugador”, reconoció, aunque dejó en claro que hay aspectos que no piensa negociar, como el compromiso, actitud y sentido de pertenencia.
Cerro Porteño viene de dominar el futsal paraguayo durante más de una década, acumulando títulos locales e internacionales. Ayala lo sabe y lo asume: “Es una responsabilidad linda, pero muy grande. Sabemos la obligación que tenemos de seguir ganando”.
En cuanto al proyecto deportivo, anticipó que habrá cambios en el plantel, con la salida de varios jugadores. La idea del nuevo adiestrador es competir y al mismo tiempo darle espacio a las nuevas figuras que asoman. “La idea mía es la de tener gente joven y obviamente con el pensamiento único de seguir ganando”, expresó.
El nuevo polideportivo también aparece como un factor clave en esta etapa. Ayala lo calificó como “de primer mundo” y valoró el salto de calidad que representa para el desarrollo del futsal.
Así, Cerro Porteño se prepara para seguir dominando en el futsal nacional y volver a sitiales de privilegio en el campo internacional, con un hombre que supo ser referente dentro del campo y que, ahora, buscará continuar su legado desde la dirección técnica.


